Cimalsa ha comenzado las obras de urbanización del Logis Montblanc, cuyos trabajos de movimiento de tierra para nivelar los terrenos se iniciaron hace unas semanas, alargándose, en una primera fase, durante diecisiete meses.
Ester Capella, consejera de Territorio; Marc Sanglas, secretario de Movilidad e Infraestructuras; Isaac Albert, presidente de Cimalsa; Oriol Pallissó, alcalde de Montblanc; y Joan Sabartés, director de Operaciones del grupo Bon Preu; visitaron las obras.
La empresa pública desarrolla y gestionará el polígono logístico donde se instalará Bon Preu, que tiene previsto emplazar a su segundo centro logístico en este Logis, con una inversión de más de 200 millones de euros, 48 en esta primera fase, y la creación de unos 900 nuevos puestos de trabajo, de los que 470 serán de contratación directa.
Ester Capella, consejera de Territorio, ha destacado la gran noticia que supone el inicio de obras del Logis, y ha señalado: “Debe facilitar el desarrollo económico de Montblanc, la Conca de Barberà y el Camp de Tarragona. El Govern destina 65 millones de euros este año a la mejora de diferentes infraestructuras logísticas en todo el país, en una apuesta decidida del Govern por estas infraestructuras generadoras de actividad económica”.
Se prevé que, en un futuro próximo, otras empresas se instalen también en el polígono, que tiene una superficie de 395.000 m2, distribuidos en 356.000 de suelo logístico e industrial y 39.000 de suelo terciario. La entrada será al lado de la AP-2, situándose entre la línea del tren de alta velocidad y la del tren convencional. Además, incluye una reserva de suelo para una terminal ferroviaria.
Las empresas Gicsa y Eiffage, agrupadas en la UTE Logis Montblanc, son las encargadas de realizar las obras, que tienen un coste previsto de 9 millones de euros. Inicialmente, los trabajos debían empezar el pasado mes de junio, pero tuvieron que detenerse por un recurso interpuesto por una de las empresas licitadoras. Resuelto, en octubre se dio vía libre a los trabajos de urbanización.
Esto facilita la operación de flotas mixtas de AMR y reduce los costes de inversión en diferentes infraestructuras de carga. “Con la carga inductiva, estamos creando un suministro de energía con garantía de futuro para nuestros AMR. Nuestros clientes se benefician de una mayor eficiencia, mayor flexibilidad y una tecnología que se ha consolidado como un estándar en la industria”, concluye Wang.
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