La cabina de pintura cuenta con 5 robots en serie que se reparten las tareas complejas y en conjunto pueden dedicar hasta 45 segundos de pintura efectiva a cada disco.
Su complejidad está en la automatización y, sobre todo, en la precisión con la que entra en el camión a depositar la carga, ya que la holgura que tiene que dejar a ambos márgenes del camión es muy estrecha, entre 5 y 8 centímetros por cada lado.